Redes de distinto género
No creo en las mujeres más o menos que en los hombres y sí en una cotidianeidad rodeada de hombres y mujeres que cuentan por igual. Si la mujer ha luchado mucho para llegar a esta “normalidad”, es hora de buscar nuevos antagonistas para mantener la tensión de la película y aliarse con el que hasta ahora era el malo.
Mi sorpresa ha sido este fin de semana que el movimiento feminista ha llegado más o menos a esta conclusión. Pero lo que me lleva a este artículo es su reivindicación de las redes emocionales como benefactoras del mundo.
Como sabrá el que escuche la crítica mirada de las mujeres, mientras ellas cuidaban y curaban a sus seres queridos los médicos eran ellos, mientras alimentaban el hogar ellos eran los cocineros de fama internacional. Y en este nuevo siglo de redes sociales levantadas por jóvenes emprendedores tengo que ir de voluntaria al II Congreso de las Mujeres de Barcelona para descubrir que esta mitad de la población lleva siglos montando redes que sustenten la vida humana en los buenos y los malos momentos.
Hay que tirar las redes al mar
Estamos construyendo en Internet lo que estamos perdiendo en la calle y además, como si empezáramos de nuevo. ¿Para qué sirven 200 millones de personas en Facebook? ¿Y si recogiéramos la experiencia de las redes emocionales femeninas para esta red social? ¿O las que se crearon en los campos de concentración, por ejemplo? (Recomiendo leer Els catalans als camps nazis de Montserrat Roig). ¿Por qué perdemos el tiempo en crear una versión light de algo que ya existe y no precisamente a reforzarlo?
¿Y qué tal una red social para entendernos hombres y mujeres? Podríamos mantener igual nuestro espacio de despreocupación, curiosidad, colegueo, pero también podríamos tratar, juntos, de hacernos más felices.
Este congreso lo ha organizado el Ajuntament de Barcelona para dar la oportunidad directa a las mujeres de Barcelona a que pidan lo que consideran importante en la vida de su ciudad. No se puede hacer por Internet porque la mayor parte de las 2.000 mujeres asistentes era mayor de cincuenta años. Las jóvenes, o están muy contentas con su ciudad o deben de estar muy ocupadas construyendo esa red universal, una sociedad civil virtual que dedique parte de sus horas de ocio a reflexionar sobre su entorno y a exigir promesas electorales.
Algunas de las presentes reclamaron un traspaso de esfuerzo a las nuevas generaciones tras sus años dedicados al reconocimiento de la mujer desde la Guerra Civil. Me impresionó su reiterada aversión a las rejas, su mapa ofensivo de un símbolo que nosotros apenas vemos en la calle. ¿Para cuándo una red de traspaso de vivencias de Barcelona?
Frente a los recientes estudios que demuestran que el hombre tiene “ventaja competitiva” en las relaciones profesionales porque sus redes son amplias y poco profundas, este congreso barcelonés ha venido a reivindicar el traspaso de la custodia humana de las relaciones ricas y solidarias, a hombres y mujeres.





Octubre 21st, 2009 at 7:22 am
Quien haya afirmado que “el hombre tiene “ventaja competitiva” en las relaciones profesionales porque sus redes son amplias y poco profundas” no tiene la menor idea qué son, cómo funcionan y qué han logrado en los últimos 50 años los salones de belleza y peluquerías femeninas. Digo: desde nuestra prehistoria y cada vez más los hombres vamos a cazar dinosaurios, pero son las mujeres quienes mantienen encendo el fuego en donde los concinamos para alimentarnos. Análogamente, los hombres utilizamos redes que tienen todo el modelo y la impronta neuronal femenina (sin que esto tenga nada que ver con el género, sino con el estilo de las cosas y los comportamientos).
Ejemplo. Facebook es funcionalmente femenina porque tiene un ordenamiento “neuronal” y Google es masculino porque tiene un ordenamiento “estratificado” o “piramidal”.
A ver si evito que me echen a la hoguera por intentar meter 100 años de literatura sobre la naturaleza del género de las organizaciones y del comportamiento humano en la inmediatez de un comentario de un post de un blog de una talentosa escritora.
Uy… ¿metí la pata?
Octubre 21st, 2009 at 7:48 am
Ja ja ja Mario, te va el tema eh, qué curioso lo de Google y Facebook. Lo cierto es nos hemos ido alejando todos de los comportamientos y creencias rígidos del pasado así que vamos siendo un poco de todo, que es lo interesante.
El Congreso de Mujeres fue el primero al que he asistido en que las mujeres se hablaban entre ellas como si se conocieran de toda la vida, una llaneza que no se ve en otros eventos y que es todo un placer.