¿Reaparecen valores anarquistas como la autoorganización social o el urbanismo comunitario? Minoritarias redes de intercambio solidario de tiempo, bienes o conocimientos están creciendo hasta el punto de que el Ayuntamiento de Barcelona ha editado una Guía de Redes de Intercambio Solidario.

Mientras “los de Internet” compartimos enlaces, opiniones e ingeniosidades sobre el “Pulpo Paul”, la realidad de la calle nos recuerda que las redes no las hemos inventado nosotros y que son un sistema de eficacia probada antes de que la competencia casa/coche/veraneo las relegara “a los pobres”.

Y de esto mucho hemos sabido siempre las mujeres, cuyo débil cerebro ha desarrollado la red como estrategia de supervivencia. Afirmo contundentemente que los pioneros del social media hemos aprendido mucho y aprendemos con el intercambio de conocimientos y experiencias y que la nueva realidad social se está forjando a base de inteligencia colectiva. Lo que ya no tengo tan claro es… ¿para qué?

Mapa de experiencias de redes sociales solidarias

La guía de Barcelona elabora un mapa de experiencias a partir del tipo de lideraje, de participación y de la lógica explicativa que justifica la existencia de cada red. Y comparte una serie de conclusiones como:

  1. La mayoría de personas que forman parte de los espacios de coordinación tienen experiencia previa en el ámbito asociativo… ¿qué experiencia tienen los creadores/gestores de muchas de las redes verticales digitales? ¿están creando nuevas bases asociativas o pagando el error de no aprender del pasado?
  2. Muchas de ellas vienen del voluntariado clásico, de movimientos vecinales, militantes de la educación y cooperación, activistas de la protesta (especialmente en Gràcia, para hacer honor a su tradición).
  3. Les unen conceptos como “derecho en la ciudad”, “decrecimiento”, “barrio”, “transformación social”… ¿qué conceptos mueven a las redes digitales?

Y concluyen: “Es interesante apostar por el apoyo a estas experiencias y trabajar en la construcción de puentes entre ellos, porque aumentan la cantidad y la calidad de la acción comunitaria en los barrios de la ciudad”. Es decir, igualito que Internet ; )

Por cierto, ¿conocéis las comunidades CAF? Comunidades autofinanciadas para resolver pequeñas necesidades entre amigos.