Los de marketing hacemos trampa: el tiempo gastado en La Red nos revierte en marca. Pero yo me pregunto: ¿somos tan inteligentes, tan objetivos, o es que también nos divierte? ¿Podríais decir qué pesa más en vuestro afán?

A mí las Navidades más que deseos o pronósticos me han traído tiempo para disfrutar la historia de amor que estoy viviendo desde hace más de dos años con Inspector Pool. Rafaela, Iván, Sebastián y Bet son las criaturas que se están llevando mis historias, mis ganas de jugar y también mis penas en esta novela de 270 páginas que estoy reescribiendo ya en su recta final. Hasta tal punto viven conmigo que les he creado su propia cuenta en Twitter:

Rafaela marea allí su indecisión sobre cerrar o no la fábrica de estampación textil familiar de Can Arquer (algún día os desvelaré cómo llegar a este enigmático lugar de historia siniestra), y seguirá con su vida una vez dé por acabada la novela.

Sebastià trata de vivir sus sesenta y pico años entre un divertido conformismo y un agarrarse a sus éxitos de siempre, aunque he de decir que la persona en que está inspirado se ha muerto hace poco de repente y eso me ha creado un cortocircuito para seguir con él.

Bet, ah, la gran reina herida, va a seguir dando mucha caña, podéis estar seguros.

Iván, ja ja ja, tenéis que conocerlo, es fantástico, un fanfarrón de los que se les ve a la larga, cariñoso a su pesar, seguirá haciéndome reír en twitter con su humor negro.

¿Tienen secretos los escritores?

Primero, me documenté a fondo: medio año leyendo sobre el textil en Cataluña, la visión de la vida a los sesenta años, etc. Luego, escribí la historia, un año más. Y entonces me puse a investigar sobre narrativa, el camino del escritor, técnicas literarias, etc. etc. etc., porque ya tenía muchas dudas que me habían ido surgiendo en la escritura.

Dicen que el escritor es un solitario y solitario no sé pero desde luego no es social: no encontré en Internet webs o blogs que reflejen la experiencia y el aprendizaje de escribir ficción, nadie se tomó su tiempo en regalarse y compartir ese proceso increíble de comprender y dominar el tiempo narrativo, los personajes, las tramas, los diálogos, etc. Las escuelas de letras no revelan ninguna de sus técnicas, los escritores consagrados no conocen Internet (¡imagina ya el copyleft!) y los noveles… ¿andarán poniendo fotos en Facebook?

¿Y para qué los quieren?

Mi blog inspectorpool.es nació pues de la rebeldía, primero; como herramienta propia para recordar siempre esta etapa y lo que aprendo, segundo, y como incentivo para crear una comunidad de aprendizaje para ser escritor. Qué absurdo hacer el camino en solitario, al margen de las experiencias de los otros, aunque nunca deje de ser en solitario, este camino. Pero revivir las mismas dudas que también tuvieron otros y cómo las resolvieron te abre la mente y te da el control, a la vez que te siembra de más dudas, qué se le va a hacer. Y es que finalmente me fui a la biblioteca y me tragué cuatro o cinco manuales de escritores que enseñan a escribir, muy buenos, cuántas cosas descubrí.

A inspectorpool.es le acompañó palabreajes, la herramienta en la que estampo mi lucha con las palabras que no quieren salir. Esas que tienes en la punta de la lengua, que se ponen a palpitar en un rincón del cerebro y te obligan a explorar significados, hilando fino, hasta llegar a ellas.

¿Y por qué he perdido el tiempo en todo esto?, ¿me ha aportado algo?, ¿y a los demás?, ¿es una inversión en branding?

  1. He aprendido de blogs, que están creando un anillo de satélites en torno a mi marca personal, ¿o estoy haciendo experimentar mi marca de varias maneras? Joan Jiménez, ¿qué piensas de esto?
  2. Inspectorpool.es es mi libro de estilo: todas las decisiones de unificación están ahí, las fichas de personajes, los símbolos, al alcance desde cualquier ordenador o idílico paraje en que darle a la novela.
  3. Inspectorpool.es es un juego: escribir una novela no responde a la eficiencia. Me he tomado todo el tiempo del mundo para recordar al wéndigo que me daba escalofríos, Arenys de Munt, L’Empordà… Me lo paso en grande con este blog y sólo por eso vale la pena.
  4. Todas estas acciones forman parte del proceso creativo: las puedo vivir en mi interior, o registrarlas y compartirlas.

Y por cierto, quien quiera saber por qué una novela que no es policiaca se llama Inspector Pool, tal vez, tendrá que leerla…